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omnifoto playa de Gueirúa

Seguro que habéis visto muchas fotografías de amaneceres y seguro que en más de una ocasión os ha seducido ese colorido tan especial, esa atmósfera distinta que es posible captar en los momentos que preceden a la salida del sol.

La buena noticia es que hacer fotografías de amaneceres está al alcance de cualquiera…  al menos de cualquier que no sea dormilón y esté dispuesto a salir hacia su localización cuando todo el mundo alrededor duerme.

Si estáis interesados en hacer fotografías de amaneceres quizás los consejos que vienen a continuación pueden resultaros de interés.

Planifica el horario

Afortunadamente hoy en día existen multitud de fuentes de información en las que podemos saber no solo la hora del amanecer en cualquier punto del globo con antelación, sino también cómo estará la marea, por donde saldrá el sol, etcétera.  Esta información es muy importante. Tenéis que tener en cuenta que  las luces más espectaculares se producen durante el periodo de aproximadamente 20 minutos  que precede a la salida del sol. Por esta razón, hay que llegar al lugar que queramos fotografiar alrededor de una hora antes de que el sol haya salido, para encontrar los mejores encuadres y disponer el equipo..

Esto significa que será de noche y por lo tanto que tendremos que estar provistos de una linterna, mucho mejor si es un frontal, que nos Ilumine y permita caminar, movernos y manejar nuestro equipo con comodidad pese a la oscuridad.

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Lleva el equipo necesario

Para nuestras fotografías de Amanecer hay dos  piezas de equipo fotográfico que resultarán clave. La primera y más obvia es el trípode. En el momento en que tú aún no eres capaz prácticamente de distinguir nada, la reacción del  sensor en una larga exposición frente a la escasísima luz existente puede sorprenderte muy gratamente. Pero la única manera de captarla adecuadamente es dejando la cámara bien sujeta con el obturador abierto durante segundos o incluso minutos. Esta última posibilidad, la de las largas exposiciones, nos lleva a la necesidad de otro elemento de equipo: el cable disparador.

Si se da la circunstancia de que tenemos que hacer una exposición más larga que la máxima ajustable de forma automática con nuestra cámara – que muchos modelos suele rondar los 30 segundos-  en ese caso tendremos que poner la cámara en la posición B y eso nos lleva a que el obturador estará abierto solo durante el tiempo en que se mantenga presionado el botón de disparo o el cable disparador que es la única opción realmente viable para que la cámara no se mueva ni vibre durante la exposición.

Que los filtros te acompañen

En el momento en que el sol aparezca o esté próximo a aparecer,  el cielo empezará a tener una intensidad luminosa que va a ser notablemente más alta que la de las montañas, ríos, mar o lo que tengamos bajo el cielo. Dicho de una manera un poco más técnica, el rango dinámico de la escena que tendremos delante va a superar al rango dinámico que es capaz de captar el sensor de nuestra cámara, es decir que si sacamos el cielo perfectamente expuesto la tierra estará negra y si la tierra está bien expuesta, el cielo quedará blanco, quemado y sin interés.

La manera más sencilla de superar esta limitación consiste en la utilización de un filtro degradado de densidad neutra que disminuirá la intensidad luminosa del cielo.

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Múltiples exposiciones para HDR

La otra manera de superar la limitación del rango dinámico de nuestra cámara consiste en hacer varias fotografías exactamente iguales de cada escena, cada una con diferente tiempo de exposición de modo que en una de ellas estén perfectamente recogidos los valores cromáticos y luminosos del cielo, mientras que al menos otra deberá recoger el paisaje adecuadamente expuesto.

Si optas por hacer múltiples exposiciones para combinarlas en un HDR no te líes en exceso, la mayor parte de las veces con un par de fotogramas será suficiente.

Determinar la exposición

En los primeros momentos, los más oscuros, es posible que te resulte difícil calcular la exposición con el fotómetro de la cámara porque requiera un tiempo de exposición mayor al máximo que la cámara te ofrece.  El truco para vencer esa limitación consiste en subir a tope la sensibilidad ISO de la cámara solo para hacer la medición y una vez obtenido una combinación de diafragma y velocidad adecuadas lo único que tenemos que hacer es recalcular el tiempo de exposición bajando la sensibilidad ISO a aquella con la que deseamos trabajar.

En cualquier caso, no te dejes engañar por el fotometro de la camara que va a sugerirte exposiciones capaces de mostrarte la escena tal como si fuera completamente de día.  Ese no es el efecto que queremos conseguir ya que destruiríamos el ambiente mágico por el que hemos madrugado para estar allí. Por esta razón, deberás hacer pruebas hasta encontrar el resultado que se adapta a la visión de la escena que tú deseas recoger y que, generalmente, estará subexpuesta algunos puntos respecto a lo que te sugiera el fotómetro incorporado.

Y ya sabes a quien madruga Dios le ayuda… muy especialmente si es fotógrafo.

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