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Hace muy pocos días asistí al rodaje de un spot para la industria farmacéutica. Había dos cámaras… las dos, réflex de Canon. No hace muchas semanas a un amigo publicitario que había asistido al rodaje de un anuncio para un grupo turístico español le pregunté por curiosidad morbosa qué cámaras habían usado y la respuesta fue “réflex digital”. Ahorro de costes, pensarán algunos, pero cuando sabes que para el rodaje de éste último spot se desplazó un equipo a México y que contrataron al mismísimo Banderas como protagonista, se te quita de la cabeza que se tratara de un simple ahorro de costes. Nadie arriesga una campaña y un presupuesto así si no está muy seguro de que va a obtener una calidad absolutamente profesional.

Así las cosas, hoy me he encontrado con que Canon publicita a bombo y platillo que el último episodio de la serie House se ha rodado con sus cámaras réflex. Bueno, es un recurso publicitario sin duda, pero parece claro que la calidad del vídeo obtenida con una de nuestras cámaras réflex es más que suficiente para una utilización profesional.

Dicho esto, tengo que confesar que hace más de treinta años que uso cámaras réflex y en todo ese tiempo no he tenido nunca la tentación de comprar una videocámara y rodar vídeo. Es otra disciplina, otra forma de ver la imagen. Ahora bien, cuando tu afición a la fotografía pone entre tus manos una herramienta con una óptica excepcional que tiene además la capacidad de grabar vídeo profesional… quién puede resistirse a la tentación.

La gran incógnita ahora es si esta accesibilidad del equipo técnico necesario para grabar vídeo de calidad profesional va a tener como resultado un mayor desarrollo de la imagen en movimiento, una multiplicación de los buenos realizadores o, simplemente, un mayor riesgo de que el vecino te quiera enseñar un vídeo de la comunión de su niña.

Bueno, de momento esta irrupción de las réflex en la escena de vídeo ha tenido un resultado esperanzador: el florecimiento del género “timelapse” del que hoy se encuentran espectaculares ejemplos por doquier.

Iceland, Eyjafjallajökull – May 1st and 2nd, 2010 from Sean Stiegemeier on Vimeo.

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4 respuestas a este post
  1. Si no lo tengo mal entendido hacen falta unos carísimos objetivos (han salido ha ce un par de meses) y unos accesorios especiales carísimos.
    Aún así resulta más barato que filmar con equipo profesional de video pero no tendrás ningun vecino que te amenace con el video de la comunión , pues he estimado una inversión de no menos de 9.000 euros en accesorios 😉

  2. hace unos meses asisti a unos de los talleres que periodicamente realiza canon en Granada , para comprobar in situ las bondades de la 5d mk ii , en esa ocasion acompañaba a los responsables de la marca un conocido realizador español de documentales – el taller estaba enfocado a la creacion de video con las nuevas camaras reflex . La flexibilidad de este material , y por supuesto la calidad , son su mejor carta de presentacion , el marketin de las distintas marcas va a hacer el resto …de la revolucion que se avecina

  3. Yo tengo una 5dMkII y el video es una pasada la calidad, pero como no le saco todo el provecho que se le puede sacar.

    Pero creo que todavía es pronto para decir que ha conquistado el terreno profesional, yo creo que aun le queda mucho camino a las Dslr en lo que a video se refiere.

    De todos modos siempre es un buen plus que tu camara grabe video, nunca sabes cuando lo vas a necesitar.

    Saludos

  4. […] su economía en comparación con las cámaras profesionales – y como ya decíamos hace tiempo en estas páginas, está siendo la herramienta de elección de multitud de spots, últimamente, incluso el de la […]

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