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La fotografía de recetas y platos, la fotografía gastronómica es toda una difícil disciplina profesional que se ha gana cada vez más adeptos. Recientemente reseñábamos un interesante libro sobre este tema –El sabor de una imagen– y hoy traemos un material y un vídeo sobre el tema que ha elaborado Nikon para su promoción comercial con la colaboración del chef Jamie Oliver y el fotógrafo David Loftus.  Sus opiniones son un tanto peculiares y contrastan con la forma tradicional de hacer fotografía de alimentos que es muy pausada y técnica. Ellos mismos dicen que son capaces de fotografiar 20 platos en un día frente a los 5-8 que captaría un fotógrafo tradicional. Entre sus peculiaridades está el trabajar sin trípode, utilizar un valor ISO muy alto y captar la acción de la preparación y no sólo el resultado final.

Estos son su puntos de vista:

La velocidad es la esencia

Cuando se trata de capturar imágenes de comida, el mensaje clave de David Olivier es disparar mucho y rápido. Con una cámara réflex, se puede mantener el dedo en el disparador para asegurarse de que se captura todo el espectáculo de la creación del plato, contando una historia con la comida, y sobre todo, haciendo que los platos tengan un aspecto muy apetitoso. Según David, la velocidad es un elemento fundamental en la fotografía gastronómica, en la que los ingredientes recién preparados en un plato humeante tienen una “vida de foto” de muy pocos minutos. En palabras de Jamie el mejor disparo del mundo es el que se hace en 45 segundos: en la habitación manda la comida, y si un plato caliente de “spaghetti vongole” pierde su vitalidad en 45 segundos, entonces dispone precisamente de este tiempo para capturar su verdadera belleza: pasta húmeda, almejas tiernas y tomates aún hirviendo.

Todo es bello

Utilizando una cámara versátil con un objetivo zoom acercarse a una almeja y alejar luego el zoom para captar el espagueti que se encuentra enroscado debajo, no tiene por qué requerir un cambio de objetivo. Y lo que es más importante, hacer las cosas más complicadas de lo necesario puede poner en peligro cómo se refleja la frescura de la comida en la fotografía. Captar la forma que adoptan los alimentos cuando se colocan en un plato es algo que Jamie refuerza en cada disparo con David. Cocinar es “la realidad del caos” dice Jamie, incluyendo el caos que se crea al cortar, picar, rallar y trocear los ingredientes para una fotografía o un vídeo. Al reducir la velocidad de obturación, por ejemplo, puede capturar el momento en el que machaca un diente de ajo con el lateral de un cuchillo, o en el que rompe un huevo en una sartén.

Creatividad ante todo

El surgimiento de tendencias como la “dude food”, que anima a la gente a quedarse en casa y a poner su toque personal a clásicos como las mini hamburguesas, los pinchos combinados y los sándwiches, potencia que las personas sean cada vez más creativas en la cocina. Cada ingrediente tiene su personalidad, y esto se debe plasmar en la fotografía como las patatas fritas esponjosas pero crujientes o la forma en la que “respira” la carne mientras absorbe los sabores en los que se cocina. Una comida es un surtido de ingredientes, cada uno de los cuales busca un lugar en el plato, y una posición privilegiada en la fotografía. Jamie, más que nadie, aboga por el uso creativo de las modernas y ligeras cámaras réflex de Nikon para ir más allá de los límites de la fotografía tradicional de comida. Como dice David, cuando se cocina en casa se está equipado para tomar fotos de comida de alta calidad en cualquier momento del día; con una D3200 no es necesario utilizar el flash, ya que con los ajustes ISO puede disparar con poca luz.  

Antecedentes

David y Jamie han trabajado juntos durante los últimos 15 años preparando y fotografiando comida para innumerables libros de cocina y páginas web. Durante años han trabajado en entornos que van desde lujosas cocinas a superficies de trabajo hechas a mano tambaleándose en mitad de una montaña. Entonces, ¿cómo captura David estas imágenes ricas y vibrantes de las comidas que cocina Jamie, independientemente de su ubicación? El color de fondo adecuado puede mejorar notablemente una fotografía unidimensional de comida. Jamie y David recomiendan utilizar colores neutros como las maderas naturales y los aceros pulidos para resaltar la textura de los alimentos. David tiene una selección de tablones de madera teñida y de trapos de algodón para fotografiar un montón de platos en distintas combinaciones de colores al mismo tiempo. Según Jamie, un fotógrafo estándar de comidas fotografía entre 5 y 8 platos al día. ¡Él y David fotografían más de 20!  

Los mejores trucos para capturar unas buenas imágenes de comida

1. Aproveche la luz ambiente natural para mostrar los ingredientes más frescos.

2. Utilice fondos neutros para resaltar la textura de los alimentos.

3. Realice un disparo rápido, especialmente cuando trabaje con platos calientes.

4. Haga muchos disparos rápidos y capture el caos. ¡Cocinar es un caos!

5. Tome fotos de la acción mediante velocidades de obturación lentas para plasmar la energía.

6. Ajuste la escena para contar una historia y no tenga miedo de involucrar sus manos.

7. Utilice los ajustes de macro para capturar unos primeros planos impresionantes.

8. Utilice ingredientes coloridos y platos blanco roto para servirlos.

9. Sea creativo. Encuentre un ángulo interesante, incluso si esto significa disparar desde arriba o apoyarse en una olla.

10. Adopte el punto de vista del creador. ¡Haga lo mismo antes de comer!

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4 respuestas a este post
  1. Genial, como todo lo que hace este gran cocinero a quien ya sigo en televisión (un maestro en el arte de la desmitificación de los verdaderos grandes platos).
    Voy a atreverme a hacer una réplica en casa de la sesión, a ver qué pasa.

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