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Cualquier excusa es buena para hacer o recibir un pequeño regalo fotográfico y, desde luego la Navidad es un momento perfecto para ello. Por esta razón vamos a ir colgando durante las próximas semanas reseñas sobre pequeños artículos de precio moderado y que por una razón o por otra pueden ser un gadget deseable para un fotógrafo

La precisión o imprecisión del enfoque es uno de los temas que más preocupan a los aficionados avanzados. En muchas ocasiones, ante una fotografía con el foco un poco “flojito” surge la duda sistemática sobre si se tratará de un fallo del fotógrafo a la hora de situar el punto de enfoque, un desplazamiento del modelo o del fotógrafo o, y ahí viene la duda terrible, si mi cámara enfocará mal y tendrá desplazado el punto de enfoque.

Aunque los modernos autofocus trabajan muy satisfactoriamente (salvo fisascos como el de algún modelo profesional ya superado), lo cierto es que algunas cámaras réflex profesionales o para aficionados avanzados incluyen sistemas para hacer microajustes del enfoque. Estos microajustes remediarían un funcionamiento deficiente para una determinada conbinación cámara objetivo y no se trata de un ajuste estándar sino que tiene que calibrarse para cada aparato en concreto.

Para cuando se considera necesario hacer esto, existen en el mercado distintos sistemas. El último gadget destinado a tal fin y que no tiene un precio demasiado elevado se llama SpyderLenscal. El aparato no es más que lo que se ve en la ilustración de este post. Viene con una rosca para ser montado en trípode y un nivel de burbuja para conseguir una alineación precisa. Por supuesto, para utilizarlo en la calibración será necesario disponer de otro trípode en el que fijar la cámara para realizar las pruebas. Hecho esto, viene el momento de tomar una fotografía enfocando un determinado punto de la escala para luego revisar la imagen resultante y comprobar si la zona enfocada está en su sitio o desplazada hacia delante o hacea atrás y en ese caso, en cuántos milímetros. Ese sería el dato que luego le trasladaríamos al menú de ajuste de la cámara para que lo almacenara y lo utilizara en adelante siempre que la cámara montara ese objetivo con el que se hizo la prueba.

Tengo que decir que nunca he usado un calibrador como éste, aunque cuando se lanzó hace unos meses en Estados Unidos leí sobre su uso. Personalmente no he tenido que hacer ningún microajuste de este tipo y hay que tener claro que la mayor parte de las veces que una fotografía no está bien de foco es porque falla el fotógrafo, no la cámara.

En cualquier caso el que esté ante el dilema y pensando en llevar su cámara y objetivos al servicio técnico, quizás encuentre en este gadget una alternativa más rápida y económica. El SpyderLenscal se puede encontrar en la red por 57 euros en esta dirección.

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