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Hace algunos años tuve la rara oportunidad de tener un helicóptero a mi disposición para hacer una serie de fotografías, “baja un poco. Más a la izquierda, ahí. Párate, sí, espera un momento…” y desde entonces siempre digo que el mejor accesorio fotográfico es un helicóptero.  Desgraciadamente, salvo para jeques árabes, la posibilidad de conseguirlo no es muy factible. Sin embargo, las cosas están cambiando gracias a los “drones” que si bien han nacido como tecnología militar y de espionaje, encuentran cada vez más aplicaciones civiles, entre ellas, los drones fotográficos.

Pedro Núñez, de Multirotor Mallorca, tiene sólo 25 años, pero lleva 19 volando aeromodelos. Ha participado en campeonatos nacionales e internacionales de acrobacias 3D y ha sido capaz de construir una “flotilla” de helicópteros miniatura, con la que acomete proyectos de fotografía y de vídeo. Son como los drones que tanto dan que hablar, pero con unos fines puramente fotográficos y videográficos.

Sus aparatos son extremadamente ligeros, apenas 5 kilos sin cámara, y compactos por lo que pueden acometer proyectos tan llamativos y gratificantes como filmar o fotografiar la catedral de Mallorca desde el interior de sus bóvedas ya que el absoluto control del equipo permite vuelos en espacios cerrados con absoluta seguridad. “En realidad  – nos explica Pedro-  para mí que he practicado el vuelo acrobático de competición, este tipo de vuelos resulta extremadamente sencillo y la tecnología permite un control absoluto del aparato. Todos los recorridos y todos los movimientos de cámara son posibles”.

Los drones fotográficos que maneja Pedro Núñez  son hexacópteros, es decir helicópteros con seis rotores que permite un vuelo suave y silencioso. Estos aparatos pueden elevarse y filmar a una altura de hasta 150 metros y la duración continuada del vuelo se puede prolongar unos 10 minutos por batería aunque,  lógicamente, sus operadores llevan consigo una buena serie de ellas para poder realizar largos rodajes.

Me decía Pedro que el factor crítico en la operación de estos drones fotográficos y de vídeo es el peso. Generalmente cargan el aparato con cámaras mirrorless por tener un menor peso que las DSLR, aunque tienen en proyecto un multicóptero capaz de transportar sin problemas hasta 2,5 kilos lo que permitirá operar con todo tipo de cámaras réflex. A día de hoy, Pedro afirma para el vídeo suele usar las mirrorless ya que con ellas pueden asegurar todo tipo de movimientos de cámara con un horizonte completamente estático gracias a los giroscopios y estabilizadores con los que van dotados sus drone.

La captura de imágenes se realiza con dos operadores. Mientras que Pedro Núñez pilota el aparato, otro operador controla los movimientos de cámara y los monitoriza en todo momento desde una pantalla en tierra.

Este tipo de drones fotográficos, más allá de su exotismo, se están convirtiendo cada día más en una verdadera alternativa a los rodajes con aparatos tripulados por las ventajas que aportan. En primer lugar, pueden volar tanto en exteriores como en interiores de edificios. Pueden hacer vuelos muy cercanos a sujetos animados o inanimados impensables con un helicóptero tripulado. No suponen ningún peligro por lo que pueden volar sin restricciones casi en cualquier zona. No necesitan infraestructuras (pistas de aterrizaje) para despegar o aterrizar y, al contrario de lo que ocurre con las grúas de rodaje, se pueden transportar a cualquier lugar, aunque sólo se pueda acceder hasta él a pie.

 A continuación podéis ver también un vídeo de ilustración de uno de estos drones fotográficos

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11 respuestas a este post
  1. […] Agencia Soynadie: Hace algunos años tuve la rara oportunidad de tener un helicóptero a mi disposición para hacer una serie de fotografías, “baja un poco. Más a la izquierda, ahí. Párate, sí, espera un momento…” y desde entonces siempre digo que el mejor accesorio fotográfico es un helicóptero.  Desgraciadamente, salvo para jeques árabes, la posibilidad de conseguirlo no es muy factible. Sin embargo, las cosas están cambiando gracias a los “drones” que si bien han nacido como tecnología militar y de espionaje, encuentran cada vez más aplicaciones civiles, entre ellas, los drones fotográficos. Pedro Núñez, de Multirotor Mallorca, tiene sólo 25 años, pero lleva 19 volando aeromodelos. Ha participado en campeonatos nacionales e internacionales de acrobacias 3D y ha sido capaz de construir una “flotilla” de helicópteros miniatura, con la que acomete proyectos de fotografía y de vídeo. Son como los drones que tanto dan que hablar, pero con unos fines puramente fotográficos y videográficos. Sus aparatos son extremadamente ligeros, apenas 5 kilos sin cámara, y compactos por lo que pueden acometer proyectos tan llamativos y gratificantes como filmar o fotografiar la catedral de Mallorca desde el interior de sus bóvedas ya que el absoluto control del equipo permite vuelos en espacios cerrados con absoluta seguridad. “En realidad  – nos explica Pedro-  para mí que he practicado el vuelo acrobático de competición, este tipo de vuelos resulta extremadamente sencillo y la tecnología permite un control absoluto del aparato. Todos los recorridos y todos los movimientos de cámara son posibles”. Los drones fotográficos que maneja Pedro Núñez  son hexacópteros, es decir helicópteros con seis rotores que permite un vuelo suave y silencioso. Estos aparatos pueden elevarse y filmar a una altura de hasta 150 metros y la duración continuada del vuelo se puede prolongar unos 10 minutos por batería aunque,  lógicamente, sus operadores llevan consigo una buena serie de ellas para poder realizar largos rodajes. Me decía Pedro que el factor crítico en la operación de estos drones fotográficos y de vídeo es el peso. Generalmente cargan el aparato con cámaras mirrorless por tener un menor peso que las DSLR, aunque tienen en proyecto un multicóptero capaz de transportar sin problemas hasta 2,5 kilos lo que permitirá operar con todo tipo de cámaras réflex. A día de hoy, Pedro afirma para el vídeo suele usar las mirrorless ya que con ellas pueden asegurar todo tipo de movimientos de cámara con un horizonte completamente estático gracias a los giroscopios y estabilizadores con los que van dotados sus drone. La captura de imágenes se realiza con dos operadores. Mientras que Pedro Núñez pilota el aparato, otro operador controla los movimientos de cámara y los monitoriza en todo momento desde una pantalla en tierra. Este tipo de drones fotográficos, más allá de su exotismo, se están convirtiendo cada día más en una verdadera alternativa a los rodajes con aparatos tripulados por las ventajas que aportan. En primer lugar, pueden volar tanto en exteriores como en interiores de edificios. Pueden hacer vuelos muy cercanos a sujetos animados o inanimados impensables con un helicóptero tripulado. No suponen ningún peligro por lo que pueden volar sin restricciones casi en cualquier zona. No necesitan infraestructuras (pistas de aterrizaje) para despegar o aterrizar y, al contrario de lo que ocurre con las grúas de rodaje, se pueden transportar a cualquier lugar, aunque sólo se pueda acceder hasta él a pie.  A continuación podéis ver también un vídeo de ilustración de uno de estos drones fotográficos Fuente […]

  2. felicidades hoy dia tengo la necesidad de tomar fotos esfericas de altura con una camara nikon d3200 y un lente gran angular tomar fotos de los 4 puntos cardinales ademas del nadir y cenit que sistema bajo tu experiencia me recomiendas y cuanto cuesta yo estoy en la ciudad de México

    saludos

  3. No hay una cámara específica para ese tipo de toma y su posterior aplicación. Es más como el resultado suele estar destinado a la web, puedes trabajar sin problemas con cámaras de prestacdiones medias y no muy exigentes.

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