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Tamron 28-300mm F/3.5-6.3 Di VC PZD un objetivo ligero y ultracompacto

Tamron acaba de anunciar el lanzamiento de una nueva versión de lo que es ya un clásico, su objetivo compacto y ligero de 28-300 mm, una óptica todo en uno para no tener que estar cambiando de objetivos. La nueva versión de este clásico se llama Tamron 28-300mm F/3.5-6.3 Di VC PZD y va a llegar inmediatamente a nuestro mercado con un precio recomendado de 729 euros para tomarle el relevo al Tamron AF 28-300 mm F/3,5-6,3 Di VC con un nuevo motor de enfoque (de ahí el PZD).

Desde luego, hay que reconocer el mérito de Tamron, un gran fabricante de ópticas, que hace ya más de 20 años, en 1992, lanzó por primera vez al mercado un objetivo 28-200 mm que consiguió que nos hicieran los ojos chiribitas por la amplitud de su rango focal, hasta entonces inexistente, y su poco peso. Desde entonces, Tamron no ha dejado de investigar e introducir mejoras en el diseño que hacen que el objetivo sea cada vez mejor y que le permitieron además alargar el rango focal hasta los 28-300 mm. No se puede pedir más versatilidad.

El objetivo Tamron 28-300mm F/3.5-6.3 Di VC PZD sale inicialmente al mercado con monturas para Canon y Nikon y posteriormente se ofrecerá para cámaras Sony. Entre sus  características físicas hay que destacar su peso, bastante ligero ya que hablamos de 540 gramos, pero lo que más sorprende es su longitud de apenas 10 centímetros. Como era de esperar en un objetivo de última generación, éste incorpora un potente estabilizador de imagen y un rápido motor de enfoque. El Tamron 28-300mm F/3.5-6.3 Di VC PZD se suministra con un parasol tipo pétalo  de flor.

tamron_28-300vc_pzd

¿Para quién es este objetivo?

Antes de lanzarse a la compra de éste o de cualquier otro objetivo es importante responder a la pregunta de si cubre tus necesidades y expectativas. El Tamron 28-300mm F/3.5-6.3 Di VC PZD está pensado para un fotógrafo aficionado que no quiere tener que estar cambiando de objetivos mientras fotografía, y para el que es importante que el conjunto cámara-objetivo no resulte pesado. Si esas dos premisas son importante, desde luego este objetivo las cumple mejor que ningún otro de los existentes en el mercado.

El punto más débil del Tamron 28-300mm F/3.5-6.3 Di VC PZD es su luminosidad máxima que a 300 mm que se reduce a f/6.3. ¿Qué implicaciones tiene esto? En situaciones de buena luminosidad, fotografía a plena luz del día, esto no supone una limitación ya que normalmente estaremos cerrando el diafragma más. Sin embargo, cuando anochece o en interiores, un diafragma f/6.3  va a obligarnos a subir bastante la sensibilidad ISO de la cámara (cosa que con las cámaras más modernas no es problemático porque tienen muy buena respuesta al ruido) y/o a aprovechar el rendimiento del estabilizador de imagen para usar velocidades de obturación relativamente lentas, aunque tampoco podremos bajarlas demasiado porque estamos  hablando de 300 mm, una distancia focal muy larga que multiplica la posibilidad de trepidación.

Otra observación a hacer es la relativa a la calidad óptica, que no será nunca óptima sino normal. Pero aquí tenemos que tener muy claro el segmento en el que nos movemos, profesional o aficionado. A la máxima calidad óptica solo se acercan los objetivos profesionales pero no son equiparables ni en precio, ni en peso, ni en dimensiones. A modo de ejemplo, si nos fijamos  en el Canon EF 28-300mm f/3.5-5.6L IS USM, un objetivo profesional de Canon con la misma focal y un poco más de luminosidad, veremos que su precio ronda los 2.500  euros (frente a 729), su peso se eleva a los 1.700 gramos ( frente a 540) y su longitud es prácticamente el doble, 18,4 centímetros (frente a 9,6).

Así las cosas, si queremos un objetivo de poco peso, dimensiones reducidas y una extrema amplitud focal, el Tamron 28-300mm F/3.5-6.3 Di VC PZD es una magnífica opción.

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