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La sala Minerva del Círculo de Bellas Artes de Madrid está acogiendo hasta el 22 de julio una muestra sobre un colectivo realmente peculiar, los Caballeros de Bacongo, una serie del fotógrafo italiano Daniele Tamagni, que hizo popular el estilo callejero de los sapeurs del corazón del Congo, una sociedad masculina que contrapone su pobreza con la pasión extrema por la moda. La muestra, comisariada por Gerardo Mosquera, forma parte de la sección oficial Desde aquí. Contexto e internacionalización de PHotoEspaña 2012.

La serie Caballeros de Bacongopresenta fotos tomadas a los sapeurs, miembros de La SAPE (Societé des Ambianceurs et des Personnes Elégants) en Bacongo, barrio pobre de Brazzaville, capital de la República del Congo. Sus integrantes practican la moda como una religión, en una costumbre que se ha extendido a la República Democrática del Congo y a la diáspora congoleña en París y Bruselas.

En contraste con la situación de su contexto social, los sapeurs se visten con ropa de las grandes marcas internacionales. Sus criterios para seleccionar y combinar su vestuario son fruto de gustos, actitudes y estéticas propios del contexto, expresados en forma creativa. Su estilo implica determinados gestos y conductas que ellos sienten corresponder con su dandismo, y que teatralizan con poses de las revistas de modas. Se aprecia en las fotos de Tamagni, que también enfatizan la incongruencia entre el lujo de la ropa y el contexto donde esta es lucida.

Las obras de Daniele Tamagni constituyen una singular combinación entre la fotografía de modas y la foto social, de reportaje. Establecen una interesante derivación en el trabajo de un fotógrafo de modas, y muestran los desplazamientos e hibridaciones frecuentes en la fotografía contemporánea, donde los bordes de los géneros se han vuelto porosos. Tamagni consigue evadir el atractivo exótico superficial de los sapeurs –sin evitarlo— para mostrar el carácter y vivacidad del ámbito donde estos dandis de la pobreza se desenvuelven.

El fenómeno cultural que tan bien nos presenta Tamagni resulta polémico. Puede verse como despilfarro irresponsable, exhibicionismo machista, o sumisión a patrones occidentalizantes y al mercado suntuario internacional. Pero también como apropiación y resignificación activas, “incorrectas”, de estos patrones, realizadas por sujetos con agencia para responder creativamente a valores del contexto propio. Es además una proclamación de la individualidad y la subjetividad frente a la miseria, una manera simbólica de imponerse a (o escapar de) ella. Néstor García Canclini ha señalado que el consumo “puede ser tanto una escena de disciplinamiento mercantil de los hábitos y la distinción como un lugar de innovación creadora y discernimiento intelectual: el consumo sirve para pensar”. El dandismo africano refleja la importancia de lo estético como necesidad humana fundamental, y de la moda como un espacio de transgresión no sólo en cuanto a su diseño sino a la inventiva plural en su uso.

Danielle Tamagni (Italia, 1975) ha documentado diversas comunidades en África y, más recientemente, en Bolivia. Su trabajo muestra los desplazamientos e hibridaciones frecuentes en la fotografía contemporánea, donde los bordes de los géneros se han vuelto porosos. Su obra se ha expuesto en festivales como Visa pour l’image, ferias como Paris Photo y diversos centros de arte. Su trabajo ha sido reconocido en certámenes como el World Press Photo o el ICP Infinity Award.

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