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Amigo de Diane Arbus y de Lee Friedlander, aficionado a la música y poco dado a hablar de fotografía, así era el norteamericano Garry Winogrand, un nombre fundamental en la historia de la fotografía de la segunda mitad del siglo XX que tiene hasta el 4 de junio una interesante exposición en la Fundación Foto Colectania de Barcelona.

Son 85 imágenes de la serie “Women are Beautiful” y podrían ser personajes del novelista John Updike. Mujeres bañándose y tomando el sol en una piscina, otras dentro de un ascensor, en una cafetería, de fiesta o por las calles de las grandes ciudades de América, fumando y sin esconder que han dejado el sujetador en casa se reflejan en los retratos de Winogrand (Nueva York 1928-1984), también conocido como el príncipe de las calles por su afición a clavar su mirada en lo que en ellas acontecía.

En este sentido, no se perdió la primera manifestación proaborto que se convocó en Estados Unidos y no tuvo empacho en contraponer la figura de la mujer con la de las multitudes, huyendo de los posados o del retrato en estudio.

Las imágenes, que podrán verse en Barcelona por primera vez procedentes de la colección de la española Lola Garrido, que las adquirió en una subasta, y  fueron tomadas entre 1960 y 1975 y reunidas en un libro del mismo título -que no tuvo ningún éxito en su momento- por el conocido director del departamento de fotografía del MOMA, John Szarkowski.

En su opinión de Lola Garrido, la exposición que puede verse en la capital catalana hasta el 4 de junio, y que ya se mostró hace un par de lustros en Santiago de Compostela y Valladolid, constata que el artista americano, combinando la espontaneidad con una aparente confusión, presenta en cada una de sus imágenes “una historia rodeada de otras varias historias”.

Para la coleccionista, este autor que también ha calificado como el Hemingway de la fotografía es uno de los cincuenta fotógrafos fundamentales de la Historia, aunque en España apenas sea conocido ni hayan hecho mella sus trabajos, asociados al expresionismo abstracto.

Influenciado especialmente por Walker Evans y Robert Frank, el fotógrafo, nacido en el barrio del Bronx de Nueva York, estudió pintura y trabajó como publicitario hasta que sus fotografías de su ciudad natal le convirtieron en un cronista de la vida moderna.

El MOMA empezó a mostrar sus trabajos a partir de 1963 y le dedicó una gran retrospectiva en el año 1988. Actualmente, está presente en todas las colecciones de los grandes museos, desde la Tate Gallery al Centro Pompidou de París.

 

 

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