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La Sala Municipal de Exposiciones de San Benito de Valladolid, presenta a partir del jueves día 18 de Marzo, la exposición Y los cielos se nublan, una exposición producida por la Sala Municipal de San Benito del Ayuntamiento de Valladolid, a partir de los fondos de la colección de la Fundación Foto Colectania la muestra quiere enseñar la espléndida diversidad de miradas de la fotografía creativa española de las últimas décadas y cómo la Semana Santa, adopta múltiples perspectivas, tantas como miradas aquí representadas. La exposición toma su título del poema “Viernes Santo” de Jorge Guillén.

Con esta celebración religiosa como inspiración, ya sea desde la fascinación por su descubrimiento o desde el conocimiento más profundo, encontramos muy bien representada en esta exposición la obra de autores como Ricard Terré, Rafael Sanz Lobato o Cristina García Rodero, algunas obras de Francesc Català-Roca, Nicolas Muller, Xavier Miserachs y Ramón Masats, junto a fotografías a veces inéditas de Gabriel Cualladó, Joan Colom, José Miguel de Miguel, Manel Armengol o Juan Manuel Castro Prieto.

Resulta difícil arrancar el estereotipo que desde fuera de nuestro país se tiene sobre la postguerra española y los años de oscuridad que le siguieron. Los aparentes logros de la posmodernidad para exportar una imagen diferente de nuestro país aún luchan contra el cliché que nos asocia a las imágenes de auténtica miseria de Deleitosa, el pueblo de las Hurdes, sobre el que Eugene Smith elaboró uno de sus geniales y perfeccionistas fotoreportajes. Por una parte,  aquella denuncia mostró el aislamento del régimen, pero paradójicamente éste aprendió la lección y controló mucho más de cerca las cámaras fotográficas. Esa visión en claro oscuro, tan asociada incluso al arte español, con la que tanto nos gusta mirar lo ajeno, tiene la réplica de muchos fotógrafos españoles que muestran en su fotografía una extensa escala de grises.

Empezando por Francesc Català Roca (1922-1998) en los años 50, que ya mira la fiesta remarcando su teatralidad, convirtiendo las puertas de una iglesia en una platea o a los extenuados costaleros en extras de una gran producción. La iluminación dramática (quizás inspirada por las imágenes tomadas años atrás por Brassaï en la Semana Santa sevillana)  le permite sumergirse entre la pasión popular con la misma precisión que le permitió ilustrar en infinidad de publicaciones, la peculiar España de la época.

Ricard Terré (1921-2009), a quien esta exposición quiere rendir homenaje, revolucionó el panorama fotográfico barcelonés de los años 60 junto a sus buenos amigos Masats y Miserachs, compartiendo su pasión por un medio que consideraban una manera de vivir ( y de la que vivir). Autor de pocas y acertadas imágenes (y palabras), se le reconoce por un estilo inconfundible, por su rápida mirada, escueta hasta en la toma de la fotografía. Confrontando a su mítico reportaje de la Semana Santa de 1959 podrá encontrar el espectador otras fotografías de su segunda etapa creativa sobre esta temática, donde se aprecia un sutil cambio de registro, junto a una pequeña muestra de sus “exvotos?” y cruces, homenaje a su pasión por los detalles abstractos sobre el mundo religioso. La modernidad y la magia de sus imágenes,  acompañan el trabajo de un maestro de la fotografía que posiblemente fue un precursor todavía por valorar en su justa medida. El fotógrafo de la Escuela de Madrid Rafael S. Lobato era uno de los escasos aficionados a la fotografía que, desentendiéndose de la concursística, realizó un verdadero trabajo antropológico sobre las fiestas religiosas en Castilla. No es de extrañar que hayamos querido hacer una resonancia de su obra con la de Cristina García Rodero que una década después inicia su impresionante serie de la “España Oculta”. Dos estilos fotográficos escuetos, obsesivos en su persecución por contarnos la esencia de un mundo a punto de extinguirse, coincidentes en la convicción de que la fotografía es una gran herramienta para comunicarlo.

Algunas veces las buenas fotografías nos permiten desvelar matices, indescifrables de otro modo, de nuestro pasado y de nuestras costumbres, como las muchas Semanas Santas que encierran esta exposición.

FOTÓGRAFOS EN LA EXPOSICIÓN

Manel Armengol, Juan Manuel Castro Prieto, Gabriel Cualladó,  José Miguel De Miguel, Cristina García Rodero,  Ramón Masats,  Xavier Miserachs, Nicolas Muller, Rafael Sanz Lobato, Joan Colom, Ricard Terré

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1 respuesta a este post
  1. “Deleitosa, el pueblo de las Hurdes”
    http://es.wikipedia.org/wiki/Deleitosa
    Primero: Deleitosa es de la comarca de los Ibores también en Extremadura pero en el sur-Este de Cáceres.
    Segungo: E. Smiith no fotografio las Hurdes, solo Trujillo, Jaraicejo y principalmente Deleitosa, en el año 1950,
    Tercero: La confusion viene por Buñuel y su película documental “Las Hurdes, tierra sin pan” de 27 minutos, dirigida por el cineasta y rodada entre el 23 de abril y el 22 de mayo de 1932. También son de recordar la documentación del viaje de Rey Alfonso XIII a Las Hurdes, desde el día 20 al 24 de junio de 1922.

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