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José Ortiz Echagüe es un hombre que disfrutó en vida del reconocimiento a su labor fotográfica, algo que, pese a su indiscutible nivel, ejercía como una afición ya que este ingeniero tuvo como dedicación principal su labor al frente de Construcciones Aeronáuticas (Casa) primero y la automovilística Seat después.

La obra de Ortíz Echagüe se encuadra en lo que se ha dado en llamar tardopictorialismo, lo que viene a significar que ya desde el momento mismo en que la desarrollaba su registro fotográfico se correspondía con una concepción ya periclitada. Sin embargo, eso no quita ni un ápice a su maestría compositiva y sobre todo al vigor de su ojo a la hora de captar imágenes.

Hasta el 24 de junio, el museo de Palencia expone una colección de 50 imágenes correspondientes a la serie España. Tipos y Trajes, provenientes del Museo del Traje de Madrid.

Las fotografía de este autor, son una curiosa mezcla en la que conviven los aspectos etnográficos y documentales y una manera de recrear las situaciones que transforma la realidad para convertirla en una creación artística.

La producción de Ortiz Echagüe estaba abrazada a lo tradicional hasta en el proceso de producción de sus copias como demuestran las imágenes de esta colección que está copiada al carbón directo sobre papel Fresson. Esta laboriosísima técnica estaba en desuso ya cuando él empezó a emplearla, pero él, que disponía de conocimientos técnicos y dinero, compró la patente del papel Fresson para fabricarlo en España. A modo de curiosidad, se puede describir este proceso al Fresson y sus toques finales aunque sólo sea para demostrar lo dura que era la vida antes del Photoshop:

Copiado

1) Toma de la imagen, plasmada en un negativo. En el negativo ya se pueden realizar retoques menores (ojos, definición…)

2) Se adhiere al negativo el papel Fresson, que incorpora una capa impregnada de gelatina o goma arábiga y de pigmento (carbón).

3) El conjunto se expone a la luz solar: la luz endurece y fija la gelatina pigmentada de las zonas claras del negativo que permiten el paso de la luz hasta el papel.

4) En el proceso de lavado el agua arrastra y despega la gelatina que no ha quedado endurecida o fijada (zonas oscuras del negativo). Ortiz Echagüe usaba agua mezclada con serrín para dar más textura a la imagen.

5) El resultado final es una imagen compuesta por los pigmentos de carbón que permanecen fijos en la gelatina endurecida.

Retoque

En ese momento se realizan los retoques manuales.

– Revelado por abrasión vertiendo agua con serrín sobre la fotografía

– Perfilado de líneas con lápiz de carbón o pincel

– Raspado de áreas

– Retoques mayores con acuarela, con pincel o tampón

– Aplicación de pigmento blanco o blanqueador alcalino

En fin, algo hoy muy lejos del alcance de la mayoría aunque aún quedan irreductibles que practican todavía las técnicas ancestrales.

Si queréis ver más imágenes de Ortiz Echagüe no tenéis más que ir a Google images

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