Home Exposiciones

Hay veces en las que  resulta difícil calificar el género de una imagen. Pero a mi me gusta la fotografía en casi todas sus categorías y la verdad es que yo no sabría si la exposición “Retratos de los Apalaches”, del fotógrafo americano Shelby Lee Adams,  hay que calificarla como reportaje, fotografía antropológica o artística… poco importa, al menos a mi el caso es que resulta interesantesu persistente  planteamiento, cerca de cuatro décadas dedicado a fotografíar a los miembros de una comunidad.

Así lo cuenta él, después de fotografiar durante 36 años en mi tierra de origen, el Este de Kentucky, he creado fuertes lazos de amistad, aceptación y cooperación mutua con sus gentes.

Los niños han crecido viendo mis fotografías colgadas en las casas de sus padres y de sus abuelos. Esperan que yo les fotografíe, ni siquiera se establece una conversación, es simplemente algo que hacemos, es lo que yo llamo una relación sin costuras. Tenemos que aprender y comprender que las gentes del medio rural son tan importantes como cualquier otra persona y que, de hecho, tienen muchas cosas que enseñarnos”

La obra de Shelby llega a Madrid de la mano del Centro de Imagen EFTI donde su exposición estará abierta al público del 16 de septiembre al 23 de octubre.  Su obra se encuentra ya en los más prestigiosos museos, fundaciones y colecciones del mundo (International Center of Photography de New York, Musee De L’Elysee Lausanne,  Museum of Modern Art de New York, The National Gallery of Canada,  Stedelijk Museum de Amsterdam,  Victoria and Albert Museum de Londres,  Art Institute de Chicago,  Colección de Rockefeller Center…) y se ha plasmado en varios libros y en el documental The True Meaning of Pictures; Shelby Lee Adams’Appalachia”  presentado en el Festival de Sundance 2003.

Desde 1974, y casi ininterrumpidamente, Shelby fotografía una de las regiones más atrasadas de Estados Unidos, en los confines de Kentucky, Tennessee y Virginia. Ahora es conocido allí como picture man (el hombre de las fotos), pero para llegar a ser aceptado ha debido salvar barreras sociales muy difíciles de franquear.

Es un caso extremo de documentación, de antropología y quizás de arte.

Comparte este contenido en las redes sociales
1 respuesta a este post

Dejar un comentario: