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Seguramente el sueño de casi todos los aficionados es tener a su alcance los recursos de iluminación que emplean los profesionales en sus fotografías de estudio o exteriores. Parece una aspiración difícil de alcanzar por el alto precio de los equipos de iluminación, sin embargo, a veces las cosas no son como parecen.

La gran potencia que tienen hoy los flashes portátiles, los que se montan directamente sobre la zapata de la cámara, hace que, en términos de cantidad de luz, éstos no tengan por qué envidiar a muchos de sus hermanos mayores de estudio. Con números guía de 45 o 58 (para 100 ISO) no son los flashes más potentes sobre la tierra, pero sí una fuente de luz capaz de hacer muchas, muchas cosas.

Entonces ¿donde está la diferencia? La diferencia más obvia y al mismo tiempo la esencial, consiste en que los flashes de estudio no están montados sobre la cámara sino que reposan en pies y cuentan generalmente con ventanas, paraguas, beauty dish, snoots, etc. que cambian la calidad de la luz.

La buena noticia es que todos esos elementos  sin excepción se pueden acoplar a un flash de mano si contamos con el adaptador necesario y esos  adaptadores existen y son bastante económicos.

Si deseamos utilizar todos esos elementos, la forma más sencilla de tenerlos a nuestro alcance es comprar un adaptador tipo Bowens para flash de mano. Esto nos permitirá acoplar los accesorios que se fabrican para esa prestigiosa marca que son muchísimos y no me refiero sólo a los originales – muy caros – sino a los de multitud de fabricantes independientes.

El adaptador consiste en un soporte en forma de L que lleva acoplado un anillo con la bayoneta de enganche para Bowens, como el que puede verse en la foto superior. En él encajará cualquier modificador: ventanas grandes o pequeñas,cuadradas, alargadas u octogonales, conos, beauty dishes.

Por su puesto, esto nos obligaría también a utilizar un pie de estudio en el que montar el flash con su modificador (el que se ve en el enlace es muy sólido y soportaría bien cualquier modificador-  y un sistema de disparo a distancia ya sea mediante cable, infrarrojos o radiofrecuencia, siendo éste último el sistema más flexible y fiable y hoy en día con precios muy competitivos.

Otra opción aún mucho más barata es la de utilizar un paraguas reflectante o translúcido para lo que necesitaríamos tan sólo el pie de estudio y una rótula con la que acoplar pie, flash y paraguas. Esta opción es muy fácil de usar ya que no hay montaje alguno – se abre como un paraguas normal – aunque resulta más difícil controlar que la luz no se disperse por toda la habitación donde se usa.

La siguiente fotografía se hizo con dos flashes portátiles uno con una ventana (softbox) y el otro con un cono (snoot) tal como se explica en este post



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5 respuestas a este post
  1. Gracias por las excelentes ideas y aportaciones que compartes con quienes, como yo empezamos con esto de la fotografía.

    Un saludo!!

  2. Hola!! Te sigo hace bastante tiempo desde Argentina, actualmente estoy viviendo en Madrid, antes que nada felicitaciones por tu página me ayudo mucho en varios aspectos, por otro lado tengo una consulta…conoces algun lugar donde se puedan comprar “kits” ya armados de strobist??
    Saludos!

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