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El mallorquín Toni Catany, uno de los grandes de la fotografía española que contaba desde 2001 con el  Premio Nacional de Fotografía, falleció ayer noche a los 71 años de un infarto.

Maestro del retrato, el desnudo, el paisaje y las naturalezas muertas su obra, amplia y con cierta inspiración pictórica, tenía una extensa proyección internacional, con obra en importantes colecciones de todo el mundo. Hace tres años se anunció la creación de su fundación en su Mallorca natal, pero finalmente el proyecto no llegó a buen puerto por falta de fondos.

Catany nació el 15 de agosto de 1942 en Lluchmajor (Mallorca) e inició su carrera fotográfica como fotógrafo de prensa en 1967 trabajando para cabeceras como “La Vanguardia” y “Destino”. En 1972 presentó su primera exposición y desde entonces, sus obras han viajado por diversos países y participado en más de 200 exposiciones individuales y colectivas en España, Francia, Suiza, Reino Unido, Italia, Grecia, Países del Magreb, Australia  Estados Unidos y Japón, entre otros.

En sus comienzos, Catany trabajó e investigó las técnicas antiguas de reproducción de fotografía, como el calotipo. Intentó plasmar la belleza de los paisajes y las naturalezas muertas, para pasar posteriormente a buscarla en el cuerpo humano. Así, en 1994 presentó en el Fnac de Madrid una selección de 30 fotografías de desnudos masculinos realizadas desde 1987.

Catany obtuvo durante su vida numerosos reconocimientos. Fue nombrado Caballero de la Orden de las Artes y las Letras de Francia en 1991, año en el que también obtuvo el Premio del Libro en les Rencontres Internationales de la Photographie de Arles por “La nueva Mediterrania”, que, también, fue premiado por la Generalitat de Cataluña como el mejor libro ilustrado, y con el Premio de Bellas Artes de la Generalitat

Catany estaba en posesión de numerosos reconocimientos. En 2001 se le concede el Premio Nacional de Fotografía del ministerio de Cultura de España y ese mismo año la Generalitat le otorga también el Premio de Artes Plásticas.

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1 respuesta a este post
  1. Que pena, uno de los más grandes. Sus bodegones, sus paisajes mediterráneos, eran exquisitos. Viendo sus libros he disfrutado y aprendido. Si alguien lee este artículo y no lo conoce, merece la pena.

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